
El cascanueces y el rey de los ratones
15 min de lecturaa partir de 7 años

1776–1822
E. T. A. Hoffmann (1776–1822) fue juez del Kammergericht, el tribunal superior de Prusia, y escribía de noche. Ocupó ese puesto en Berlín desde 1814 hasta su muerte, y en las horas que le quedaban compuso música, dibujó caricaturas y escribió los relatos que lo convirtieron en el narrador de lengua alemana más influyente entre Goethe y Kafka.
Nació en Königsberg como Ernst Theodor Wilhelm; el tercer nombre lo cambió él por Amadeus, por devoción a Mozart. La música no era una afición al margen: fue maestro de capilla, estrenó en Berlín su ópera Undine en 1816 y en 1810 escribió sobre la Quinta sinfonía de Beethoven un ensayo que está en el origen de la crítica musical romántica.
El cascanueces y el rey de los ratones apareció en Berlín en 1816 y en 1819 pasó a Die Serapionsbrüder. Lo escribió para los hijos de su amigo Julius Eduard Hitzig y los metió en la historia: Friedrich y Clara son Fritz y Marie, y Eugenie, la mayor, es la hermana mayor Luise.
Después su obra pasó a otras manos: Offenbach lo puso de protagonista en Los cuentos de Hoffmann (1881), y el ballet de Chaikovski (1892) no viene de su texto, sino de la adaptación que Alexandre Dumas padre hizo en francés en 1844.
1 historia

15 min de lecturaa partir de 7 años