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Retrato pintado de un hombre barbado con túnica griega, una mano alzada en pleno gesto, con ramas de olivo y un cielo de atardecer al fondo.

Esopo

620–564 a. C.

Esopo es el nombre bajo el que se cuentan, desde la Antigüedad, varios cientos de relatos breves protagonizados por animales. No se sabe si existió. Los autores griegos lo sitúan en el siglo VI antes de Cristo y hablan de él como de un esclavo; Heródoto cuenta que pertenecía a un hombre de Samos y que los habitantes de Delfos lo mataron. Él no escribió nada.

Las fábulas llegaron hasta nosotros en verso. Babrio las reunió en griego, Fedro fue el primero en pasar una colección al latín y en Francia La Fontaine las convirtió en poemas. Las versiones en prosa son posteriores y abundan, porque cada época ha vuelto a contar a Esopo a su manera.

La Vida de Esopo, un relato anónimo muy posterior, lo pintó jorobado y mudo hasta que una diosa le soltó la lengua. Es literatura, no testimonio, y no guarda relación con las fábulas.

Cuentos de Esopo

11 cuentos