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Una zorra roja salta con las patas delanteras estiradas hacia un racimo de uvas moradas que cuelga de un enrejado de madera, junto a un muro de piedra.

La zorra y las uvas

Esopo

1 min de lecturaa partir de 3 años

Una zorra hambrienta ve unos racimos de uvas que cuelgan muy alto de una parra y salta una y otra vez para alcanzarlos. Al final, sin voltear atrás, se aleja diciendo que las uvas ni siquiera están maduras y que, de cualquier forma, no le gustan las verdes.


Una zorra que llevaba todo el día sin comer pasó junto a una parra muy alta. Entre las hojas colgaban unos racimos de uvas grandes y brillantes, y con solo verlos se le hizo agua la boca.

Se paró en dos patas y estiró el cuello cuanto pudo, pero las uvas quedaban demasiado arriba. Tomó vuelo y saltó con todas sus fuerzas. Saltó otra vez, y otra más, hasta quedarse sin aire. Los racimos seguían igual de lejos.

Entonces se sacudió el polvo, levantó la cabeza y se fue tan tranquila por donde había venido.

La zorra se aleja caminando por el sendero, cabeza en alto y aire tranquilo, mientras el racimo de uvas queda intacto y la luz de la tarde se tiñe de azul.

—Ni modo —dijo sin voltear—. Ni siquiera están maduras. A mí no me gustan las uvas verdes.

Adaptado por Talerie, fuente: Fábulas de Esopo (se abre en una ventana nueva)Licencia: Dominio público

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Sobre esta fábula

La tradición atribuye a Esopo la fábula «La zorra y las uvas». En el griego en prosa, según la edición de Émile Chambry, una zorra con hambre ve unas uvas colgadas, no consigue alcanzarlas y se va hablando sola. Fedro la contó en verso latino, y Félix María Samaniego escribió en castellano su propia fábula con este título.

Seguimos «Una Zorra á unas Uvas», de unas «Fábulas de Esopo» que imprimió en Barcelona Juan Francisco Piferrer. Ese texto sigue de cerca los versos de Fedro. Conservamos la parra alta, la zorra que salta con todas sus fuerzas y la excusa de que no están maduras; el cuello estirado, los tres saltos y las uvas verdes son nuestros.

La fábula en dos libros: el de Barcelona y el de Samaniego

Barcelona, 1845Samaniego
Formaprosa breve y dos frases de moralejaverso
La zorra«obligada de la hambre»«En ayunas»
Las uvasen «una alta parra»«Negros racimos entre verdes hojas»
Cómo lo intentasalta «con todas sus fuerzas»«Miró, saltó, y anduvo en probaduras»
Lo que dice«aun no están maduras»«No las quiero comer: no están maduras»
La lecciónva contra quien desprecia lo que no lograaconseja a «Fabio» responder igual
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Ni siquiera están maduras. A mí no me gustan las uvas verdes.
Fábulas de Esopo, Barcelona 1845: aun no están maduras; no quiero cogerlas en agraz.

Qué cuenta nuestra versión

Una zorra que no ha comido en todo el día pasa junto a una parra muy alta, de la que cuelgan racimos grandes y brillantes. Primero se para en dos patas y estira el cuello, y luego salta tres veces, hasta quedarse sin aire. Como los racimos siguen igual de lejos, se sacude el polvo, levanta la cabeza y se va tan tranquila. Sin voltear, dice que ni siquiera están maduras y que a ella no le gustan las uvas verdes. En el libro de Barcelona la zorra no habla de uvas verdes, sino de no querer cogerlas «en agraz». La palabra «verdes» y el «Ni modo» con que la zorra empieza a hablar los pusimos nosotros.

La moraleja va aparte, debajo del texto: «Es más fácil decir que no lo querías que reconocer que no lo lograste». A la zorra nadie la castiga ni le pasa nada malo: simplemente se marcha.

Parientes de la fábula y una confusión

En Fedro la zorra salta con todas sus fuerzas y dice «Nondum matura est; nolo acerbam sumere». En la prosa griega que edita Chambry no hay saltos: la zorra quiere las uvas y no consigue hacerse con ellas, y Chambry traduce lo que dice al irse como «C’est du verjus». En La Fontaine el zorro es «gascon, d’autres disent normand», dice «Ils sont trop verts» y el poema termina preguntando si no hizo mejor que quejarse. Un libro impreso en Segovia trae «De la Raposa, y de las Ubas»: allí la zorra busca la manera de subir al parral y la lección dice «Prudencia es disimular».

En la biblioteca tenemos otras dos fábulas con zorra que salen del mismo libro de Barcelona: «La zorra y el cuervo» y «La zorra y la cigüeña». Son historias distintas, y la zorra de cada una no es la de las uvas.

Fuentes

Textos de época

Catálogo

Cotejado con estas fuentes el 14 de octubre de 2026.

Dibujos para colorear e imprimir

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