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La olla dulce

La olla dulce

Hermanos Grimm

2 min de lectura4–8 años

Una niña pobre recibe de una anciana misteriosa una ollita mágica que cocina deliciosa papilla de mijo con solo pedirle que lo haga, transformando su vida y la de su madre de la miseria a la abundancia. Cuando la madre olvida la palabra para detener la ollita, la papilla desborda sin control por toda la casa y el pueblo, hasta que la niña regresa y logra detenerla con la palabra correcta.


Había una vez una niña pobre y buena que vivía sola con su madre, y ya no tenían nada para comer. Entonces la niña salió al bosque, y allí se encontró con una anciana que ya sabía de su pena. La anciana le regaló una ollita. Si la niña le decía «Ollita, cocina», la ollita cocinaba una papilla de mijo buena y dulce, y si le decía «Ollita, alto», dejaba de cocinar en el acto.

La niña llevó la ollita a casa, junto a su madre, y desde ese día se acabaron su pobreza y su hambre, y comieron papilla dulce siempre que quisieron.

Un día la niña salió de casa. Entonces la madre dijo: «Ollita, cocina», y la ollita cocinó, y ella comió hasta quedar satisfecha. Pero cuando quiso que la ollita se detuviera, no recordaba la palabra.

Así que la ollita siguió cocinando, y la papilla subió por encima del borde y siguió y siguió, hasta que llenó la cocina y toda la casa, y luego la casa de al lado, y después la calle entera, como si quisiera alimentar al mundo entero. Era una necesidad enorme, y nadie sabía qué hacer.

Por fin, cuando ya solo quedaba una casa sin llenarse de papilla, la niña volvió a casa y dijo tan solo: «Ollita, alto». Y la ollita se detuvo y dejó de cocinar. Y quien quisiera volver a entrar en el pueblo, tuvo que comerse el camino a cucharadas.