
La lechera
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La hija de un granjero vuelve de ordeñar con una cubeta de leche sobre la cabeza. Camina despacio para no derramar ni una gota, y a cada paso hace cuentas de todo lo que va a sacar de esa leche.
Había una vez la hija de un granjero que salió temprano a ordeñar las vacas. Cuando terminó, llenó una cubeta de madera hasta el borde, se la acomodó sobre la cabeza y emprendió el camino de vuelta a la lechería. Atrás, en el prado, las vacas se quedaron pastando.
La lechera caminaba despacio, con cuidado de no derramar ni una gota. Y mientras caminaba, empezó a hacer cuentas.
«Con esta leche voy a sacar crema», pensó. «Con la crema haré mantequilla, y la mantequilla la llevaré al mercado para venderla.»
Tan contenta quedó con la idea que siguió soñando. Con el dinero compraría unos huevos. De los huevos saldrían pollitos, los pollitos crecerían, y al poco tiempo tendría un gallinero bien grande, lleno de gallinas y de gallos.
«Entonces venderé unos cuantos pollos», siguió pensando, «y con lo que me paguen me compraré un vestido nuevo para estrenarlo en la feria.»
Ya se veía en la feria con su vestido nuevo. Todos los muchachos se quedarían mirándola, le dirían lo bonito que era su vestido y, uno tras otro, querrían ser su novio.
«Pero yo ni caso les voy a hacer», pensó. «Voy a echar la cabeza para atrás, muy orgullosa, y no le voy a hablar a ninguno.»
Tan metida estaba en su sueño que se olvidó de la cubeta e hizo de verdad lo que estaba pensando: echó la cabeza para atrás, muy orgullosa.

La cubeta se le resbaló y cayó al suelo. Toda la leche se derramó en el camino, y en un instante se le vinieron abajo sus castillos en el aire: la crema y la mantequilla, el dinero del mercado, los huevos, los pollitos y el gallinero, el vestido nuevo, la feria y todos los muchachos.
Adaptado por Talerie, fuente: Aesop’s Fables: a new translation (se abre en una ventana nueva) Dominio público Copia este texto, adáptalo y úsalo como quieras. Un enlace a Talerie se agradece, pero no es obligatorio. CC0 1.0 (se abre en una ventana nueva)
