
El nabo gigante
2 min de lectura a partir de 2 años talerie.com/es/cuentos/el-nabo-gigante
Un abuelo siembra un nabo que crece grande, grandísimo. Lo agarra bien y jala y jala, pero no puede sacarlo de la tierra. Entonces llama a la abuela.
Había una vez un abuelo que sembró un nabo. Y el nabo creció grande, grandísimo.

Un día el abuelo quiso sacar el nabo de la tierra. Lo agarró bien y jaló y jaló, pero no pudo sacarlo.

El abuelo llamó a la abuela:
—¡Vieja, ven a ayudarme!
Vino la abuela y se agarró del abuelo. La abuela del abuelo, el abuelo del nabo: jalaron y jalaron, pero no pudieron sacarlo.
La abuela llamó a la nieta:
—¡Niña, ven a ayudarnos!
Vino la nieta y se agarró de la abuela. La nieta de la abuela, la abuela del abuelo, el abuelo del nabo: jalaron y jalaron, pero no pudieron sacarlo.
La nieta llamó al perro:
—¡Perrito, ven a ayudarnos!
Vino el perro y se agarró de la nieta. El perro de la nieta, la nieta de la abuela, la abuela del abuelo, el abuelo del nabo: jalaron y jalaron, pero no pudieron sacarlo.
El perro llamó al gato:
—¡Gato, ven a ayudarnos!
Vino el gato y se agarró del perro. El gato del perro, el perro de la nieta, la nieta de la abuela, la abuela del abuelo, el abuelo del nabo: jalaron y jalaron, pero no pudieron sacarlo.
El gato llamó al ratón:
—¡Ratoncito, ven a ayudarnos!
Vino el ratón y se agarró del gato. El ratón del gato, el gato del perro, el perro de la nieta, la nieta de la abuela, la abuela del abuelo, el abuelo del nabo.

Jalaron y jalaron… ¡y sacaron el nabo!
Adaptado por Talerie, fuente: Родное слово (se abre en una ventana nueva) Dominio público Copia este texto, adáptalo y úsalo como quieras. Un enlace a Talerie se agradece, pero no es obligatorio. CC0 1.0 (se abre en una ventana nueva)

