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Retrato en acuarela de un hombre canoso con lentes redondos y un gran bigote de puntas retorcidas, cuello alto blanco y saco oscuro, ante libros y una cortina.

Daniel Granada

Uruguay 1847–1929

Daniel Granada (1847–1929) fue un abogado, filólogo y folclorista español que hizo su vida en Uruguay. Nació en Vigo, estudió en Montevideo y vivió muchos años en Salto, en el norte del país, donde escribió los dos libros por los que se lo recuerda: uno sobre el habla del Río de la Plata y otro sobre las creencias de su gente.

En Montevideo se recibió de abogado, fue juez entre 1873 y 1885 y dio clases de literatura. Perteneció a la llamada generación del 68: presidió el Club Universitario y trabajó junto a José Pedro Varela en la Sociedad de Amigos de la Educación Popular. Hacia 1885 se mudó con su familia a Salto, abrió un estudio de abogado en la calle Daymán y dirigió por poco tiempo el diario El Arapey. Allí terminó el Vocabulario rioplatense razonado, que apareció en 1889 y fue un repertorio pionero de las palabras del español rioplatense.

En 1896 publicó en Montevideo la Reseña histórico-descriptiva de antiguas y modernas supersticiones del Río de la Plata. En la introducción explica que fue reuniendo ese material poco a poco, por entretenimiento, sobre todo entre la gente del campo. El capítulo XX se abre con la leyenda guaraní de Ñeambiú y Cuimbaé, que cuenta el origen del urutaú, y recién después se ocupa del pájaro mismo: sus nombres, su grito y lo que se cree de él. Granada narra la historia con una prosa muy suya, que hasta se permite un guiño a Cervantes, y la cierra recordando que el urutaú es famoso en el Paraguay, el Río de la Plata y el Brasil por su manera de gritar, «semejante al clamoroso lamento de una mujer». Ese mismo año firmó en Salto una versión más breve, «Ñeambiú. Leyenda guaranítica», que se publicó en un almanaque de Buenos Aires.

En 1899 fue nombrado miembro correspondiente de la Real Academia Española. En 1904 se embarcó para España, por motivos que nunca se aclararon, y se instaló en Madrid. Escribió para el boletín de la Academia y para el Almanaque Gallego, y dejó inédito un estudio sobre el léxico americano que años después publicó la Academia Argentina de Letras. Murió en Madrid en 1929.

Leyendas de Daniel Granada

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